El sábado 21 de abril, será recordado por los supateños, por ser la primera vez en que se realiza un concierto de música clásica en Supatá, evento auspiciado por el Club Rotario de Supatá y el Santuario nuestra Señora de la Salud, las entradas gratis se agotaron y la gente llegó con mucha anticipación para no perderse ni el ensayo de los músicos.
Se copó lo capacidad del Santuario Nuestra Señora de la Salud, asistieron 400 personas, la organización del evento estubo bien, los supateños se comportaron a la altura y se deleitaron todos con la muestra musical, todos callados y concentrados contemplando lo bello de la música clásica.
El director Teimuraz Janikhasvilli también es solista e interpretaba el violín de manera majestuosa -es músico desde los 8 años y se le nota la trayectoria- al verlo interpretar el violín era evitende la pasión que le causa este instrumento, de verdad un músico impresionandote y a uno le impregnaba esa energía al momento de hacer los solos con el violín, un Señor muy descente y dedicado que inclusive pidio permiso al público tras la entrada de la abertura del concierto de Mendelssohn para quitarse el bleiser (saco de paño), dado el calor reinante en la iglesia de Supatá.
Por el tamaño de algunos instrumentos (imagínese ud cargando un piano), el concierto solo fue de instrumentos de cuerda -violines, vilolonchelos y violas- asitieron casi 40 músicos, pero se evidenciaba en cada uno de ellos la experiencia, profesionalismo, capacidad, acople y trabajo en equipo, interpretaban la música de manera impecable, la gente estaba tan contenta y fueron tantos los aplausos -inclusive el público se paró al final como señal de reconocimiento- que el director y los músicos dieron la "ñapa" con una canción colombiana para los supateños.

Que bueno para los supateños haber tenido la posibilidad de escuchar a los músicos de la Orquesta Sinfónica de Colombia, aplausos para las personas que gestionaron el concierto, aplausos para el comportamiento de los supateños y una gratificación inmensa para los Musicos y la Organización de la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia, por haber aceptado la invitación a Supatá y solicializar la música clásica entre personas que nunca se imaginaron presenciar un evento de estas características, ojalá y se repita!.